2. NOTACION GREGORIANA �
 Manuscrito: "Un ni�o ha nacido para
nosotros y el Hijo se nos ha dado"
En el siglo XI el repertorio de canto en la Iglesia
cubr�a ya cada fiesta del d�a y cada evento de la liturgia. Los
textos sagrados usados en ella ten�an su propia caracter�stica y
exist�an variedad de formas: introitos, ant�fonas, graduales,
aleluyas, ofertorios, comuniones, secuencias, etc. a lo cual hay que
agregar aquellas partes de la liturgia denominadas "ordinario":
Kyries, Glorias, Credos, etc.
Todo esto hab�a que
encomendarlo a la memoria de los cantores quienes no ten�an ayudas
musicales, excepto algunas marcas sobre el texto que indicaban
simplemente cu�ndo la melod�a sub�a o bajaba tal como se muestra en
este manuscrito. Por supuesto, la conservaci�n de los cantos,
encomendada �nicamente a la buena memoria hac�a que se encontraran
en peligro de desaparecer.
Inicialmente la notaci�n
musical serv�a como ayuda-a-la-memoria para quien ya ten�a una idea
acerca de c�mo deb�a sonar. No se pretend�a que la notaci�n fuera
"cient�ficamente" precisa. El concepto de que se puede cantar una
melada solo leyendo correctamente la m�sica (sin necesidad de
haberla escuchado anteriormente) es algo relativamente muy
nuevo.
Los ejemplos m�s antiguos de
notaci�n musical en la Europa occidental fueron escritos m�s
como anotaciones para los textos que se cantaban.
De otra parte, se trataba de
una notaci�n cuya finalidad era m�s la de indicar el car�cter
expresivo para resaltar las sutilezas de la expresi�n vocal que la
de indicar la altura de las notas mel�dicas. (actualmente se est�
desarrollando mucha investigaci�n por parte de los music�logos
especialistas en la m�sica medieval).
Afortunadamente un monje benedictino llamado
Guido d'Arezzo (Italia 990 - 1050) encontr�� la soluci�n. A partir
del himno de las v�speras de la fiesta de S. Juan Bautista organiz��
lo que ser�a m�s tarde la escala: UT queant laxis
REsonare fibris MIra gestorum FAmuli tuorum,
SOLve polluti LAbii reatum, Sancte
Ioannes (SI). (Ver partitura)
Invent� el tetragrama � cuatro
l�neas; de ellas, una l�nea amarilla ser�a UT (posteriormente se
convirti� en DO) y una l�nea roja indicar�a FA; esto dar�a origen
m�s tarde a la naci�n de las Claves.
1. ALTURA DE
LOS SONIDOS
La altura de los
sonidos est� indicada por la ubicaci�n de las notas en el
tetragrama, con la posibilidad de usar l�neas adicionales inferiores
y superiores.
Las claves
utilizadas son de DO (C) y FA (F) las cuales pueden estar en
segunda, tercera o cuarta l�nea

La extensi�n
posible es:

Notas
simples
Se presenta aqu� , en su
orden, la notaci�n primitiva, la notaci�n actual gregoriana y su
equivalente en la notaci�n moderna.
Virga= Vara;
Punctum quadratum=punto cuadrado, Punctum
inclinatum=punto inclinado.
Neumas Simples
Pes,
Podatus del Lat�n pie;
T�rculos, del lat�n torquere=torcer, por su forma quebrada;
Porrectus, del lat�n porregere=alargar, por la forma alargada
de sus trazos; Climacus, de climax=escalera;
Scandicus, de scandere=subir; Salicus de
salire=saltar.
Neumas
compuestos
Los que se
forman por la uni�n de neumas simples para una sola
s�laba
Los que llevan
m�s notas antes o despu�s y se denominan
as�.
- Flexus: cuando se
complementan con notas descendentes
- Resupini:
cuando se complementan con notas ascendentes
Neumas
especiales
- Los que tienen la �ltima o
dos �ltimas notas de menor tama�o reciben el nombre de
licuescentes o semivocales, y sirven para
llamar la atenci�n sobre la correcta pronunciaci�n del texto. Al
Pes, Clivis, y Climacus licuescentes se les llama tambi�n
epiphonus, cephalicus y ancus, respectivamente. El tama�o m�s
peque�o de la nota lisquescente no implica en absoluto
modificaci�n en la duraci�n de la misma.
-
Los que
contienen pressus (del lat�n,
premo=apretar, detener), o sea la coincidencia en altura de la
nota final de un neuma con la nota inicial de otro en una misma
silaba. Tambi�n se da entre un punctum y un neuma.
-
Los que contienen
quilisma (del griego koluo=revolver,
rodar) o nota dentada, tiene por objeto unir dos notas
separadas por un intervalos de tercera. Nunca se presenta sola. La
nota que antecede al quilisma se prolonga moderadamente sin que
llegue a duplicarsesu duraci�n.
Neumas de
adorno
2. CASOS
ESPECIALES DE EJECUCI�N.
(No debe confundirse con
el Episema vertical que casi siempre se coloca debajo de la nota y
marca los pasos binarios o ternarios. V�ase el cap�tulo del ritmo)

- Cuando la tercera nota
de la tristropha lleva ictus, puede ejecutarse con
repercusi�n. El oriscus siempre es de car�cter suave. Las dos
notas del pressus deben ejecutarse como un sonido doble, fuerte y
claro. (La distropha, la tristropha y el oriscus nunca forman
pressus).
Ejemplos de
repercusi�n:
4. SIGNOS DE
PAUSA.
Los signos de
pausa, originados por la estructura del texto, son:

a) L�nea
divisoria m�nima, que separa los incisos o partes menores en que
se divide el texto; no implica respiraci�n.
b) L�nea
divisoria menor, que separa los miembros de frase. Estos no son
m�s que incisos de mayor amplitud. Casi siempre implica
respiraci�n.
c) L�nea
divisoria mayor que separa las frases: Equivale a un silencio con
duraci�n de nota simple y obliga a respirar.
d) L�nea
divisoria doble, que indica mayor sentido conclusivo o tambi�n
final de la composici�n. Equivale a silencio de nota simple, a
veces un poco m�s prolongado.
5. OTROS
SIGNOS
El gui�n es un signo que va al final
de cada tetragrama, para indicar cu�l es la nota inicial del
siguiente. Tambi�n se usa cuando dentro de una misma pieza musical
se cambia de clave. Es simplemente in
signo indicativo que no se canta.

En el canto gregoriano solamente
existe el SI BEMOL. El bemol afecta no solo al SI que lo lleva
sino a los dem�s que aparezcan despu�s, pero queda destruido por
cambio de palabra, por cualquier l�nea divisoria o por el
becuadro. El SI bemol al pie de la clave permanece durante toda la
pieza y s�lo lo destruye el becuadro.
"Euouae". El Liber Usualis
provee una indicaci�n para cantar el Gloria Patri despu�s del
vers�culo del salmo en los Introitos. "Euouae"
indica las vocales de las silabas "saeculorum amen" con las que
termina el Gloria Patri.


V�ase una interesante
p�gina en la que se muestra la evoluci�n en los sistemas de
notaci�n del Canto. http://users.pandora.be/greetendirk/gregoriaans/EN/ENmu_05.htm
_____________
V�ase MARTINEZ SOQUES, Fernando. M�todo de Canto
gregoriano, cap�tulos VI y VII. Ed. Pedag�gica. Barcelona,
1943.
Derechos
reservados de autor. Se prohibe la reproducci�n total o parcial
sin autorizaci�n expresa del
autor.
(Reproducido con permiso del autor) http://interletras.com/canticum. EMAIL: mailto:canticum@interletras.com.
Bogot��,
Colombia. 2003
|