Culto Perpetuo


 

CULTO DE ADORACIÓN (Domingo)

Señor Jesucristo, en unión contigo, deseamos adorar a Dios, nuestro Padre, en nombre de toda la creación.

Queremos, hoy, manifestarle públicamente nuestra adoración filial, en especial durante la asamblea de nuestra comunidad religiosa (parroquial - de nuestra familia).

En unión con María, te rogamos sobre todo por los que no conocen a Dios y por los que se han olvidado de su amor.

Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.

 

CULTO DE AMOR (Lunes)

Señor Jesucristo, enséñanos a ser bondadosos y humildes de corazón para amar a nuestros hermanos como Tú nos amas y para transformar toda nuestra vida en una continua entrega al servicio de nuestra comunidad (familia).

En unión con la Virgen, nuestra Madre, te rogamos en especial por el Papa, los Obispos, los sacerdotes y los misioneros, que tienen la vocación de unir a todos los hombres en el amor.

Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.

 

CULTO DE AGRADECIMIENTO (Martes)

Señor Jesucristo, unidos a Ti, queremos dar gracias al Padre por el don de la fe y por tantos favores que nos brinda cada día.

Danos la sencillez de un niño para reconocer las maravillas que Dios hizo en nosotros y para vivir en la alegría de los redimidos.

Queremos, hoy, renovar nuestra fidelidad a los compromisos de nuestro Bautismo.

Como la Virgen en su Magnificat y en unión con ella, queremos anunciar las glorias de Dios por medio de nuestro apostolado.

Te damos gracias por todos los que trabajan al servi­cio de la Iglesia, y te rogamos para que su vida sea siempre un testimonio vivo de la fe.

Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ten piedad de nosotros.

 

CULTO DE ESPERANZA (Miércoles)

Señor Jesucristo, esperamos en Ti que eres el Camino, la Verdad y la Vida.

Ayúdanos a llevar a todos los hombres un mensaje de esperanza, principalmente a quienes buscan el sentido de la vida y a los que sufren condiciones de vida inhumanas.

Queremos, hoy, aceptar con paciencia los sufrimien­tos morales y físicos que se nos presentan para purifi­car nuestras almas y avanzar en el camino de la san­tidad.

En unión con la Virgen de los Dolores, te rogamos por los moribundos, los enfermos, los oprimidos y desamparados, para que tengan fortaleza de espíritu y sepan transformar sus dolores en instrumentos de liberación.

Corazón de Jesús, salvación de los que en Ti esperan, ten piedad de nosotros.

 

CULTO DE ORACIÓN (Jueves)

Señor Jesucristo, recordando tu invitación a orar sin cesar, nos unimos a tu oración sacerdotal para ofre­certe este día con sus alegrías y penas, sus trabajos y descansos, y para transformarlo todo en una oración continua a nuestro Padre.

Queremos, hoy, fortalecer nuestra fe y comunicarla a quienes ponen su confianza en las vanidades del mun­do, despreciando el valor de la oración.

Como la Virgen te expresamos nuestra confianza y en unión con ella, te rogamos por la gran familia cristia­na, para que sepa apreciar mejor el valor de la oración. Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.

 

 

CULTO DE JUSTICIA (Viernes)

Señor Jesucristo, contemplando tu Corazón abierto por la lanza, deseamos "completar en nuestra carne lo que falta a tu Pasión".

Danos la valentía de reparar nuestras propias injus­ticias y las de nuestros hermanos.

Queremos, hoy, reconocer las injusticias que se come­ten  en nuestra comunidad (familia) y luchar por la liberación de todos los hijos de Dios.

En unión con nuestra Señora del Sagrado Corazón te rogamos por nosotros, que somos pecadores, para que sepamos salir de nuestros egoísmos y buscar la felicidad de nuestros hermanos.

Corazón de Jesús, fuente de la justicia y del amor, ten piedad de nosotros.

 

 

CULTO DE UNIÓN (Sábado)

Señor Jesucristo, hacemos nuestra tu oración al Padre para que seamos UNO en el Espíritu Santo y que el mundo reconozca que Dios está en medio de nuestra comu­nidad (familia).

Ayúdanos a fortalecer la unión entre no­sotros, Queremos, hoy, superar toda discordia y reconciliarnos con nuestros hermanos, por medio de verdaderos gestos de amis­tad.

En unión con la Virgen, nuestra Madre, te rogamos por las comunidades (familias) cristianas para que vivan como hermanos en la unidad de tu amor. Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.